El agro de Estados Unidos atraviesa un período crítico, con costos que superan los ingresos y a la espera de un pago puente del gobierno de Trump.
La agricultura estadounidense atraviesa un escenario complejo, con gastos que superan los ingresos y a la espera de un pago puente por parte de la administración de Donald Trump. La decisión del gobierno de reactivar el conflicto comercial con China genera un impacto significativo sobre la soja producida en Estados Unidos, aunque el país mantiene su rol como mercado de referencia.
Ese mercado es el de Chicago, donde la soja enfrenta dificultades para sostener las cotizaciones que habían aumentado en noviembre tras expectativas de un acuerdo con Beijing. Sin embargo, los precios no lograron consolidarse y muestran una tendencia a la baja.
De manera pragmática, China continúa comprando soja brasileña, considerada más accesible, y cumple gradualmente los compromisos comerciales mencionados por la administración estadounidense, aunque nunca confirmados oficialmente por el gigante asiático. Este comportamiento contribuye a evitar subas en los precios y permite aprovechar cada retroceso para asegurar embarques adicionales.






Deja un comentario