Durante la Expo Rural de General Pico, el presidente de la Sociedad Rural local, Carlos Matilla, advirtió frente a funcionarios provinciales que la carga tributaria “no le permite invertir” al sector y reclamó condiciones reales para que los productores puedan crecer.
El presidente de CARBAP también cuestionó la burocracia impositiva y reclamó mejoras en los caminos rurales, profundizando el contraste entre un Gobierno provincial que asegura acompañar al campo y productores que siguen denunciando trabas para producir e invertir.
El discurso productivo del Gobierno de Sergio Ziliotto volvió a encontrarse de frente con los reclamos del campo pampeano. Durante la 92° Exposición Rural de General Pico, referentes del sector cuestionaron la presión impositiva, la burocracia y el estado de los caminos rurales, problemas que aseguran que continúan condicionando la posibilidad de invertir y desarrollar la actividad.
Las críticas fueron realizadas frente a funcionarios provinciales en un acto donde, minutos antes, la gestión de Ziliotto había vuelto a reivindicar su supuesto acompañamiento al sector agropecuario y las herramientas disponibles para impulsar nuevas inversiones.
El contraste fue inmediato.
“La carga tributaria no permite invertir”
El presidente de la Sociedad Rural de General Pico, Carlos Matilla, planteó uno de los cuestionamientos más directos hacia las condiciones en las que produce actualmente el campo pampeano.
Si bien destacó la importancia de recuperar estabilidad económica, advirtió que el sector continúa soportando una carga tributaria que dificulta la posibilidad de reinvertir los recursos generados por la propia actividad.
“El sector agropecuario continúa soportando una carga tributaria que no le permite invertir”, sostuvo Matilla durante su intervención.
El dirigente calificó además parte de esa presión como distorsiva y remarcó que, antes de exigir nuevos esfuerzos a quienes producen, es necesario generar condiciones que permitan ampliar la actividad.
El reclamo apunta directamente a uno de los principales problemas que empresarios y productores vienen planteando en La Pampa: una estructura tributaria que termina absorbiendo recursos que podrían destinarse a maquinaria, tecnología, infraestructura o ampliación productiva.
Ziliotto habla de acompañamiento, pero el campo reclama resultados
La crítica se produjo durante el mismo acto en el que la ministra de la Producción, Fernanda González, llevó el mensaje del gobernador Sergio Ziliotto y aseguró que el Ejecutivo provincial reconoce al campo como uno de los motores de la economía pampeana.
La funcionaria destacó programas de financiamiento, herramientas del Banco de La Pampa, FOGAPAM, el CFI, Compre Pampeano, I-COMEX y otros instrumentos provinciales.
Sin embargo, mientras el Gobierno enumeraba programas y líneas de asistencia, los productores pusieron el foco en un problema previo: la cantidad de recursos que deben destinar al pago de impuestos y las dificultades que todavía enfrentan para desarrollar su actividad.
El contrapunto vuelve a poner bajo discusión la estrategia productiva de la Provincia. De poco sirven nuevas herramientas crediticias si quienes podrían utilizarlas advierten que la presión fiscal les quita capacidad para invertir con recursos propios.
CARBAP sumó reclamos por burocracia y caminos rurales
Los cuestionamientos no se limitaron a la carga impositiva.
El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pablo Ginestet, también manifestó preocupación por la burocracia tributaria que enfrenta la actividad y reclamó mejoras en los caminos rurales.
Para un sector que depende de la conectividad vial para trasladar producción, insumos, maquinaria y trabajadores, el estado de los caminos constituye una necesidad básica para sostener la competitividad.
Los reclamos exhiben así un problema más amplio que el nivel de los impuestos: productores que deben convivir simultáneamente con presión tributaria, trámites y falencias de infraestructura necesarias para poder producir.
“Una cosa es reunirse y otra es escucharse”
Las críticas tampoco surgieron por primera vez en la exposición.
Semanas antes, Matilla ya había advertido sobre la relación con el Gobierno provincial y había marcado una diferencia entre mantener reuniones con funcionarios y obtener respuestas concretas.
“Una cosa es reunirse y otra cosa es realmente escucharse. Nosotros sentimos que los problemas siguen estando. El diálogo existe, pero pocos cambios se ven”, había señalado.
Entre los planteos que el sector arrastra desde años anteriores aparecen precisamente el estado de los caminos vecinales y distintas regulaciones que afectan a la producción.
La continuidad de los mismos reclamos expone una dificultad para la gestión provincial: mientras el oficialismo busca presentarse como aliado del aparato productivo, los representantes del campo aseguran que los problemas estructurales permanecen.
Un modelo que cobra antes de permitir crecer
La discusión excede una exposición rural o una diferencia puntual entre funcionarios y dirigentes agropecuarios.
El campo constituye uno de los pilares económicos de La Pampa y su crecimiento impacta sobre transportistas, contratistas, comercios, industrias, pymes y servicios vinculados a toda la cadena productiva.
Sin embargo, los productores vuelven a advertir que las condiciones provinciales dificultan transformar ese potencial en nuevas inversiones.
La contradicción queda expuesta dentro del propio discurso oficial: la Provincia reconoce que para producir más hacen falta inversiones, pero quienes deberían realizarlas advierten que la presión impositiva, la burocracia y las deficiencias de infraestructura continúan quitándoles capacidad para hacerlo.
Después de años de reuniones y anuncios, el reclamo del campo pampeano sigue siendo esencialmente el mismo: menos obstáculos y mejores condiciones para producir.
Con información de Info Pico.





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