El Gobierno decidió no renovar el ACE 55 vigente desde 2002 y abrió una negociación para modificar el esquema comercial. El acuerdo facilitaba el ingreso de vehículos mexicanos sin aranceles, mientras Argentina buscaba mayores oportunidades para exportar productos agroindustriales como granos y carnes, pero nunca logró un acceso justo para los productores argentinos y terminó dejando un déficit comercial para el país.

El Gobierno nacional busca modificar las condiciones del ACE 55, vigente desde 2002, que permitió durante más de dos décadas el ingreso de vehículos mexicanos a la Argentina con beneficios arancelarios. La renegociación apunta a reducir el desequilibrio comercial y ampliar las oportunidades para los productos argentinos en el mercado mexicano.

Un acuerdo que durante años facilitó el ingreso de autos

El Acuerdo de Complementación Económica N°55 estableció condiciones preferenciales para el intercambio automotor entre ambos países. Gracias a este esquema, determinados vehículos fabricados en México podían ingresar a la Argentina sin pagar el arancel extrazona del 35%.

Con el paso de los años, México se consolidó como uno de los principales proveedores de vehículos importados por el mercado argentino, mientras que el acceso de productos nacionales al mercado mexicano no creció al mismo ritmo.

Un intercambio comercial que quedó desbalanceado

Uno de los principales argumentos para revisar el acuerdo es el desequilibrio que se acumuló en el comercio bilateral. En 2024, Argentina exportó aproximadamente US$796 millones a México, mientras que las importaciones alcanzaron unos US$1.424 millones, lo que representó un déficit cercano a US$628 millones.

Para el Gobierno, la discusión no pasa por cerrar el comercio con México, sino por lograr una relación comercial más equilibrada, que permita aumentar las exportaciones argentinas y generar mayores ingresos de divisas.

Argentina busca vender más producción nacional

La renegociación incorpora un objetivo central: ampliar el acceso de productos argentinos al mercado mexicano. Entre los sectores con potencial aparecen los alimentos, la carne, los productos agroindustriales, las economías regionales y distintas materias primas y manufacturas vinculadas al campo.

La lógica es modificar el esquema para que el intercambio no se limite al ingreso de vehículos mexicanos, sino que también genere nuevas oportunidades para productores y exportadores argentinos.

Qué pasó desde marzo

El acuerdo quedó trabado desde marzo de 2026 y, mientras continúan las negociaciones, las automotrices que importan vehículos desde México enfrentan nuevamente el arancel extrazona del 35% para las unidades que no ingresen bajo un esquema preferencial.

La situación comenzó a impactar en el mercado argentino, con menor disponibilidad de algunos modelos, dificultades para renovar stocks y caídas en los patentamientos de determinados vehículos de origen mexicano.

El objetivo: negociar mejores condiciones

La posición del Gobierno es que las condiciones comerciales de hace más de 20 años ya no reflejan la realidad actual del intercambio entre ambos países. Por eso, la intención es renegociar las reglas y conseguir mayores oportunidades para las exportaciones argentinas, sin abandonar el comercio bilateral.

El planteo oficial busca pasar de un esquema en el que Argentina importa una importante cantidad de vehículos mexicanos a una relación en la que también pueda vender más producción nacional, abrir mercados y generar ingreso de divisas.

Más exportaciones y una relación comercial equilibrada

La renegociación del ACE 55 se presenta así como una oportunidad para revisar un acuerdo que lleva más de dos décadas y adaptarlo a las necesidades actuales de la economía argentina.

El objetivo es que el comercio con México no sea solamente una vía de entrada de productos, sino también una herramienta para que los productores y empresas argentinas puedan acceder a nuevos mercados y aumentar sus exportaciones.

Fuente: Infobae y ARCA.

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