La experiencia realizada por el INTA en la Cuenca Carbonífera mostró que el uso de luz artificial durante los meses con menos horas de sol permitió aumentar la postura de gallinas del 40 % al 80 % y mantener estable la producción.

En la Patagonia austral, la reducción de horas de luz natural durante el invierno representa un desafío para la producción avícola, especialmente en la postura de huevos. Ante este escenario, técnicos del INTA desarrollaron un ensayo en establecimientos de Santa Cruz para evaluar alternativas que permitan sostener la producción.

El trabajo fue llevado adelante por la Agencia de Extensión Rural Río Turbio en cinco establecimientos de la Cuenca Carbonífera. La iniciativa consistió en incorporar iluminación artificial para completar un esquema de 16 horas diarias de luz, sumando la iluminación natural y la suplementaria.

Según los resultados obtenidos, los establecimientos que aplicaron suplementación lumínica lograron mantener tasas de postura cercanas al 80 % durante otoño e invierno. En contraste, los sistemas que no implementaron esta tecnología registraron niveles de producción cercanos al 40 % en el período de menor luminosidad.

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