Un informe técnico destaca las propiedades beneficiosas para la salud de la carne proveniente de animales criados en sistemas naturales, apuntando a consumidores exigentes.
El sector ganadero argentino está apostando fuertemente a la diferenciación de sus productos para competir en mercados internacionales de alta calidad y conciencia ambiental. Se analizó el auge de la carne pastoril y el diferencial nutricional que busca ganar lugar en el mercado, resaltando que los animales alimentados exclusivamente a campo presentan mayores niveles de ácidos grasos omega-3 y vitaminas en comparación con los de feedlot. Este sistema de producción no solo beneficia al consumidor final con un alimento más saludable, sino que también favorece la sustentabilidad de los suelos y reduce la huella de carbono de la actividad agropecuaria. Los especialistas en nutrición animal destacan que el pastoreo rotativo regenerativo permite capturar carbono en el suelo, posicionando a la Argentina como un exportador de «carne verde» con sello de origen. El informe resalta que existe una demanda creciente por parte de consumidores que valoran el bienestar animal y la ausencia de antibióticos en la cría de ganado bovino. Las cámaras de exportadores ya están trabajando en la creación de etiquetas certificadas que garanticen la trazabilidad total del producto desde el campo hasta la góndola. A pesar de que los tiempos de engorde son más prolongados que en sistemas intensivos, la rentabilidad se compensa con los mejores precios obtenidos en los mercados de elite. Se espera que este modelo de producción siga ganando terreno en las provincias de la zona núcleo, aprovechando la calidad inigualable de las pasturas naturales del país.





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