Un grupo de especialistas nacionales lidera un proyecto de cooperación técnica para mejorar los rindes y la calidad de los cultivos de hortalizas en territorio mozambiqueño.
El potencial de la agroindustria nacional ha trascendido las fronteras continentales para brindar soluciones en regiones que buscan mejorar su seguridad alimentaria. Se destacó el know-how argentino que busca revolucionar el tomate en Mozambique, a través de la transferencia de técnicas de manejo de suelo y sistemas de riego por goteo que han sido exitosos en nuestras provincias productoras. Este programa de intercambio permite que ingenieros locales capaciten a pequeños productores africanos en la selección de semillas resistentes y en el control integrado de plagas. El objetivo principal es lograr que la producción de tomate deje de ser estacional y pase a ser una actividad rentable durante todo el año, mejorando los ingresos de las comunidades rurales locales. La ciencia argentina aporta variedades que se adaptan a climas extremos, similares a los que se encuentran en el norte de nuestro país. Mozambique ha mostrado un gran interés en replicar el modelo cooperativo de los productores argentinos para fortalecer sus cadenas de comercialización interna. Este tipo de proyectos posiciona a la Argentina como un referente mundial en servicios tecnológicos para el campo, más allá de la exportación de granos. Los especialistas resaltan que la clave del éxito reside en la adaptación de la maquinaria nacional a las necesidades específicas del terreno africano. Además del tomate, se estudia la posibilidad de extender esta cooperación a otros cultivos como el maíz y el girasol en etapas posteriores. La iniciativa cuenta con el respaldo de organismos internacionales que fomentan la cooperación sur-sur para el desarrollo sustentable.





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