Luego de dos décadas sin poder avanzar con su proyecto productivo, un productor agropecuario logró poner en marcha un plan de desarrollo que permitió transformar 2.750 hectáreas improductivas en tierra fértil, en un nuevo contexto político y económico habilitado tras la llegada de Javier Milei al Gobierno.
Según información del sector, durante los últimos 20 años el emprendimiento había enfrentado limitaciones administrativas, demoras en autorizaciones y falta de previsibilidad, lo que impidió avanzar con las inversiones necesarias para el desarrollo de la zona. El cambio de escenario permitió destrabar permisos y habilitar obras clave vinculadas al riego y a la recuperación del suelo.
El proyecto incluyó la incorporación de tecnología aplicada al manejo hídrico, mejoras en infraestructura y prácticas agrícolas orientadas a adaptar la producción a condiciones climáticas adversas. De esta manera, una superficie considerada desértica comenzó a ser utilizada para actividades productivas.
Desde el entorno del productor indicaron que la posibilidad de avanzar estuvo directamente vinculada a la simplificación de trámites y a un marco regulatorio más estable, factores que facilitaron la toma de decisiones de inversión a mediano y largo plazo.
La transformación de estas 2.750 hectáreas también generó impacto en la actividad económica local, con la creación de empleo y el fortalecimiento de proveedores regionales, en una zona que hasta ahora no contaba con desarrollos productivos de esta magnitud.






Deja un comentario