La expansión de la peste porcina africana volvió a encender las alarmas en Europa, con especial foco en España, principal productor y exportador de carne de cerdo de la Unión Europea. La enfermedad, de alta letalidad y sin vacuna disponible, avanza desde Europa del Este hacia el oeste y ya fue detectada en animales salvajes en territorio español, lo que genera preocupación por su posible impacto sanitario y comercial.
Juan Uccelli, consultor porcino, explicó en Chacra Agro Continental que la PPA es una patología conocida desde principios del siglo XX y que “tiene una alta mortandad y cuando entra a una granja hace un desastre”. Si bien no representa ningún riesgo para los seres humanos, la aparición de un brote en establecimientos productivos provoca el cierre automático de los mercados internacionales, con consecuencias económicas inmediatas.
Según detalló el especialista, los primeros signos en granja suelen ser abortos y una fuerte mortandad de lechones, seguida de una propagación rápida que puede derivar en la pérdida casi total del criadero. Aunque existen hipótesis que vinculan algunos contagios al movimiento de productos o al transporte, Uccelli señaló que el principal vector continúa siendo el jabalí europeo, desde donde la enfermedad se disemina hacia los sistemas productivos.
Pese a décadas de investigación, la ciencia aún no logró una solución efectiva. “Es un virus muy grande al que no le encuentran la vuelta”, afirmó Uccelli, al tiempo que recordó que las vacunas experimentales desarrolladas en China y Estados Unidos no dieron resultados positivos. Europa trabaja actualmente en nuevas líneas de investigación, aunque todavía sin avances comprobados.






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