Los pronósticos confirman la llegada del fenómeno La Niña, pero su impacto en el ciclo agrícola será menor de lo esperado gracias a las precipitaciones registradas. El campo respira tranquilo.
Los reportes climáticos más recientes coinciden en que, si bien el fenómeno La Niña se manifestará, será en una intensidad débil y por un periodo acotado. Lo más importante, según los expertos, es que las lluvias caídas en las zonas productivas han generado una reserva de humedad crucial en los suelos, mitigando los posibles efectos de la sequía. Esta perspectiva optimista permite a los productores avanzar con confianza en la siembra de granos gruesos, ajustando sus planes de fertilización y manejo del cultivo a un escenario climático menos riesgoso que en campañas anteriores.






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