La cooperativa reconoció pasivos por u$s400 millones y planteó una reducción de personal, venta de activos y alianzas industriales. El juez Guillermo Vales evaluará la propuesta en los próximos días.
La histórica láctea SanCor atraviesa una etapa crítica y busca evitar su liquidación judicial. En medio del concurso de acreedores, la empresa presentó ante el Juzgado Civil y Comercial de Rafaela un plan de reestructuración que contempla la venta de plantas inactivas, reducción de unos 300 empleados y acuerdos con terceros para sostener su producción.
El documento reconoce una deuda total que supera los u$s400 millones, con pasivos laborales equivalentes a $83.000 millones. Actualmente, la cooperativa procesa apenas 550.000 litros diarios —muy lejos de los 3 millones de su época de esplendor— y opera solo seis de sus 14 plantas.
La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA) advirtió que la propuesta podría implicar más despidos en un contexto de sueldos impagos y suspensiones. La definición judicial sobre el plan marcará el futuro inmediato de la firma, que busca tiempo para atraer nuevos inversores y evitar la quiebra.






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