El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico climático trimestral (octubre-diciembre) que trae buenas noticias para la recarga hídrica, pero enciende una «luz roja» por las altas temperaturas que podrían generar estrés en los cultivos de fina y gruesa.

El panorama climático para el último trimestre del año (octubre, noviembre y diciembre) en Argentina muestra una dualidad que impactará directamente en el sector agrícola.

Precipitaciones: La Mayoría en la Normalidad

Según el pronóstico del SMN, la mayoría de las áreas productivas del país registrarán lluvias dentro de lo habitual. Esta es una buena noticia, considerando el importante «colchón» de agua que se acumuló durante el otoño, invierno y el inicio de la primavera.

La mayor probabilidad de ocurrencia de precipitación se distribuye de la siguiente manera:

Superior a la normal (SN): En la región del NOA.

Normal (N): Hacia el este y sur de Patagonia, Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, oeste de Santa Fe, Santiago del Estero, gran parte de Chaco y Formosa, y este de Salta.

Normal o Inferior a la normal (N-IN): Sobre la región del Litoral y noroeste de Patagonia.

Temperaturas: Alerta por Calores Intensos

El factor de mayor preocupación es el pronóstico de temperaturas. El SMN anticipa un escenario de fuertes calores que podría generar situaciones de estrés hídrico y térmico en los cultivos:

Superior a la normal (SN): Sobre la franja central del país, con mayor probabilidad en Córdoba, este de San Luis y oeste de Santa Fe.

Normal o Superior a la normal (N-SN): Hacia el norte y noreste del país y provincias de Patagonia.

Normal (N): En las provincias del NOA.

Estas altas temperaturas son una señal de alerta, especialmente para los cultivos de fina en sus momentos clave de definición de rendimiento, y para las siembras gruesas en sus primeros estadios de desarrollo.

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