La medida que reduce de forma permanente los derechos a la exportación, comienza a generar señales positivas en el sector agropecuario, impulsando los precios y reanimando las ventas, especialmente en el sector sojero.
La reciente reducción permanente de los derechos de exportación impulsada por el Gobierno Nacional generó una respuesta inmediata y favorable en el mercado agroexportador. La medida, mejora significativamente la competitividad del sector y brinda mayor previsibilidad a los exportadores, al no incluir plazos para el ingreso de divisas.
Según Dante Romano, investigador del CEAg, “la baja de retenciones fue rápidamente incorporada por el mercado, y tuvo impacto directo en precios, márgenes de la industria y ritmo de ventas”. En el caso de la soja, el beneficio fue inmediato, y reactivo operaciones que venían demoradas: “Se comercializaron 800.000 toneladas en la semana del 23 de julio, superando ampliamente el promedio para esta fecha”, detalló.
El nuevo escenario también fortaleció el comercio exterior del complejo sojero argentino. La mejora en márgenes permitió concretar un tercer envío de harina de soja hacia China, consolidando una mayor presencia en uno de los mercados más exigentes y estratégicos del mundo. Este avance refuerza la posición exportadora del país y confirma el impacto positivo de la baja de retenciones sobre la cadena agroindustrial.
En el caso del maíz, aunque la baja fue menor, la poca oferta disponible hizo que los precios subieran, lo que ayudó a mover el mercado. Los exportadores, que tienen compromisos por 1,8 millones de toneladas, pagaron valores más altos para asegurarse el producto. Por otro lado, la siembra de trigo está casi terminada, con el 98,3% de la superficie ya cubierta y buenas condiciones de humedad, lo que deja buenas expectativas para la próxima campaña.






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