Nuevos diseños buscan reducir pérdidas económicas en el campo. Mayor durabilidad y resistencia son la clave.

En la reciente edición de Agronea, en Charata (Chaco), se destacó una solución esencial para los productores: silobolsas mejoradas que resisten altas temperaturas y plagas. Osvaldo Schapire, gerente de ventas de Cover Bag, explicó que el desgaste por el sol puede dejar las bolsas resecas o «chiclosas», afectando la calidad del grano.

La fragilidad de las silobolsas se acentúa al usar materiales reciclados, ya que pierden consistencia frente a la exposición solar. En consecuencia, muchas se rompen con mayor facilidad, lo que incrementa las pérdidas en los silos.

Para contrarrestar esto, Cover Bag utiliza polietileno virgen (lineal y de baja densidad), antioxidantes y filtros UV. También incorporan dióxido de titanio, que refleja el sol, y negro de humo, que bloquea la radiación, evitando la germinación superficial y el deterioro del plástico.

El objetivo es que estas silobolsas no sean vistas como un repuesto necesario, sino como una herramienta confiable y rentable: capaces de resistir animales y clima adverso, y brindar tranquilidad a los productores, especialmente en zonas donde los “peludos” suelen dañar los acopios.

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